Hace unos días llegó a nuestra redacción una flamante caja de Nintendo, ciertamente nadie esperaba tan pronto semejante regalo desde Kyoto. La sorpresa fue mayúscula al ver la nueva DS allí, esperando ver Mario DS en sus pantallas, si he dicho bien, pantallas.
Vaya por delante que la nueva portátil de Nintendo sorprende en prácticamente todos sus apartados, mejorando a su predecesora en todos ellos. En este primer vistazo te vamos a dar unas impresiones sobre las primeras horas de juego y lo que ya hemos podido apreciar de esta sensacional consola, centrándonos en los cambios principales.
Nuevo formato. Entre comillas, a buen seguro los más viejos del lugar recordarán los “Game & Watch” que en la década de los ochenta hicieron tan populares a Mario y Donkey Kong, aquellas portátiles ya llevaban pantalla doble. La resolución es impresionante, ya que la DS dispone de 260.000 colores.
Reinventando el controlador. La pantalla inferior es táctil, podemos usarla para manejar a nuestros personajes, además de la conocida cruceta direccional y los botones. Para usar la pantalla táctil podemos hacerlo con el lápiz dispuesto en la parte posterior, directamente con el dedo, o con un pequeño invento que tiene la correa, que podemos adaptar al dedo pulgar, sorprendente sin duda.
Sonido sorround. Impresionante, esta es la segunda sensación que ofrece la DS, un sonido de gran calidad y envolvente, ¿como lo consigue?, no lo se, pero lo consigue, el avance en este aspecto es apabullante, no pasaremos desapercibidos.
Conectividad Wireless. Hasta 16 jugadores en partidas multijugador, con conectividad 802.11b sin hilos. Además como primera aplicación dispone de un Pictochat que permite realizar conversaciones dibujando sobre la pantalla táctil.
La primera impresión es francamente buena, posiblemente parte de la culpa la tenga Mario DS, estandarte de la nueva portátil, un título hecho a conciencia, para demostrar de lo que es y será capaz esta consola de Nintendo durante los próximos años.