De la mano de los chicos de Cing, que ya sorprendieron con su último trabajo, Another Code; viene el título que hoy nos ocupa: “Hotel Dusk: Room 215”. El juego sigue la línea creativa que su predecesor, con tintes de misterio y suspense, y gráficos que mezclan escenarios en 3D con personajes cuyo diseño está a caballo entre el cómic americano y el manga japonés.
El protagonista de la historia es Kyle Hyde, un expolicía con un pasado turbulento, que bebe para olvidar y con aire de tipo frío y misterioso. Tras dejar el cuerpo, encontró un trabajo en la empresa de venta a domicilio Red Crown, que al parecer es una tapadera para asuntos más “turbios”. Pero eso a Hyde no le importa. Le importa haber perdido a su compañero Bradley, le importa despertarse por las mañanas empapado en sudor debido a las pesadillas que le hacen revivir un pasado que no puede dejar atrás, y le importa quedarse sin suficiente alcohol para poder hacerlo.
La aventura nos lleva a finales de 1979, en las afueras de Los Ángeles. El jefe de Hyde le manda hospedarse en el destartalado Hotel Dusk durante una noche para esperar a recibir un misterioso paquete. La habitación que le asignan, la 215; a primera vista no tiene nada de especial, pero a tenor de las historias que explica el dueño del hotel se trata de una habitación que hace que los sueños se hagan realidad.
Intentaré no desvelaros nada del argumento, ya que es el principal atractivo del juego; pero a medida que avancemos a lo largo de los capítulos, nos iremos relacionando con los demás huéspedes del hotel, obteniendo pistas para poder avanzar en la trama, y descubriremos que quizás también podamos resolver el pasado de Kyle Hyde por el camino. En estas conversaciones (en perfecto castellano), será muy importante escoger las preguntas y las frases adecuadas, ya que de lo contrario nos perderemos pistas importantes para solucionar el misterio o acabaremos con un Game Over iluminándonos la cara.