Sin ser uno de los aspectos que destacan con mayor intensidad del juego, hay que resaltar el soporte a la ambientación de cada nivel que supone la música. En aquellas modalidades de juego en las que nuestro papel requiera de una mayor implicación (como soplar en el micrófono mientras jugamos), se agradecerían melodías algo más suaves y tranquilas, ya que en ocasiones podemos acabar atacados de los nervios.