La música cumple con su función, armonías animadas que hacen que nos pongamos predispuestos a tomar el papel del mejor chef del mundo. A destacar los efectos personalizados de cada acción como son el cortar, batir, remover, rebozar... que han sido escogidos con gran precisión.
Ni el audio, que en ocasiones puede llegar a ser repetitivo si llegamos a prestarle demasiada atención, ni los gráficos (el apartado técnico) no son el fuerte de Cooking Mama.