El punto fuerte del título. Además de la excelente jugabilidad, algo común en todos los juegos de este pequeño glotón, en esta nueva entrega de Kirby disfrutaremos al máximo de sus poderes, pudiendo combinarlos con el Stylus (o con el dedo, que es más cómodo) a través de un sencillo menú en la pantalla inferior, que simula el estómago de nuestro pequeño protagonista. De esta forma, y tras la previa experiencia, las posibilidades que ofrece este sistema incrementan la jugabilidad del título.
Cabe mencionar los muchos poderes de los que haremos uso a lo largo de esta aventura, entre los que destacan algunos como: Luchador, con el que repartiremos puñetazos y patadas a diestro y siniestro recordando algunos movimientos típicos de los juegos de lucha; Metal, con el que pareceremos invencibles a los ataques enemigos, pero nos hará ir mucho más lento; Salvaje, del que haremos uso para abrirnos paso a través de la tierra e impartiremos zarpazos a los enemigos que osen ponerse delante; Espada, armado con un sable y un gorro al más puro estilo Link, Kirby demostrará ser un escelente espadachín; Tornado, con el que nos convertiremos en un tornado que surcará de arriba a abajo la pantalla abatiendo todo elementos hostil; y un largo etcétera que iremos comprobando a medida que se desarrolle la aventura.
Y como no podría ser de otra forma, en la mayoría de los niveles, exceptuando los jefes finales y alguno que otro más, tendremos que hacer uso de nuestras habilidades como exploradores buscando por todo el escenario unos cofres que, tras alcanzar el final de fase, nos otorgarán divertidos premios entre los que se encuentran nuevos niveles ocultos o curiosidades como el poder cambiar el color de Kirby. De esta forma, la vida del juego aumenta hasta que consigamos todos los cofres, tarea que se verá complicada por los malditos Squaks que intentarán sabotear las intenciones de nuestro rosado protagonista.
Además, y como mencionamos al principio del análisis, este juego incluye una serie de minijuegos (tres, más uno oculto) en los que tendremos que demostrar nuestras habilidades con el Stylus, bien contra la máquina o contra un máximo de otros tres jugadores, posean o no el cartucho.